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No a la mina

16/08/2010

 

Lo que hoy llaman milagro en chile es una desgracia cotidiana en las minas a lo largo de toda la historia
de Noala Mina, el El Martes, 24 de agosto de 2010 a las 15:02
"Estamos bien los 33 en el refugio" un papelito que parece dejar tranquilos a todos... "esto es algo sin precedendentes en la industria minera mediana en chile" dice Alejandro Bohn dueño de mina san jose de chile donde estarán atrapados por casi 4 meses los 33 mineros que "estan bien" el presidente de chile se atreve a decir que "es un milagro" que todos están llenos de alegría y emoción...
La industria minera en chile constituye la fuente principal de ingresos e inversiones de transnacionales en cuanto a mineria subterránea que está en manos privadas más pequeñas y medianas, y en los mega proyectos mineros a cielo abierto, a lo largo de toda la cordillera de los andes. El escandaloso PROYECTO MINERO BINACIONAL (ARGENTINA-CHILE) PASCUA LAMA, devastará más de 150 glaciares y los pueblos aledaños hasta dejarlos sin recursos ni agua.
En Chile los pueblos originarios se movilizan y son arrestados, discriminados y asesinados, bajo la criminalización de sus luchas, método muy común en estas políticas capitalistas a las que está sometida América latina y el mundo. Las luchas sociales existentes son enormes y son silenciadas por los medios de comunicación privados y masivos, por los gobiernos cómplices y partícipes de estos negociados que lo único que hacen es enriquecer las economías privadas y destruir las economías regionales y las tierras que pertenecen a los pueblos originarios de América, además de poner en peligro el planeta de todos...
Las tragedias en las minas, ya sean subterráneas o a cielo abierto, son parte de la explotación. ya van miles y miles de mineros muertos atrapados en las minas, muertos por enfermedades como cáncer, el minero tiene un promedio de vida de 40 años.
Históricamente sabemos que se enviaba al interior de las minas a niños, ya que sus cuerpos pequeños entraban con mayor facilidad para extraer la riqueza de los dueños...
Cuentan por aquí que muchos se suicidaban antes que ser atrapados por los europeos para llevarlos a la mina... cuentan también que algunos otros esperaban ser elegidos para poder tener una jornada de trabajo...
Cuentan hoy que las mineras compran voluntades, ofrecen la mina como única salida para el desarrollo económico...
Pero no cuentan, y vemos los que miramos, QUE LA MINA CONTAMINA, SAQUEA, DESTRUYE, MATA CON CIANURO. MATA A CIELO ABIERTO, MATA POR TÚNELES O SUBTERRÁNEA... LA MINA ES LA EXTRACCIÓN DE LA RIQUEZA DE UNOS POCOS, PERO LA MINA DESTRUYE EL PLANETA DE TODOS.
Hoy los 33 esperan ahí dentro, como tantos millones que habrán quedado a los largo de la historia del mineral, y desde afuera, como siempre la mentira, dice: "esto es un milagro"
NO A LA MINA.
SI A LA VIDA.
Mai Costa
Asamblea buenos aires no a la mina
asambleabuenosairesporelagua@gmail.com
INTERIOR DE LA MINA DE POTOSÍ, BOLIVIA
MINERIA SUBTERRÁNEA O POR TÚNELES

original publicado en la pagina de manuchao: http://www.manuchao.net/news/no-a-la-mina4/index.php

CARTA ABIERTA

Iquique 23 de Agosto

Nos planteamos ante la comunidad para manifestar nuestra oposición al actual sistema político que maneja a este país. Que oprime a los trabajadores y las clases menos favorecidas, abusando desde los más ricos y poderosos.

Creemos en la importancia de la autogestión y la desvinculación con la política partidista. Entendiendo que esta se desarrolla hoy en día sin real representatividad y con una gran incapacidad de interpretar las necesidades de la comunidad. Que las entendemos en una gran cantidad de problemáticas, que convergen a una causa común: “el abuso de una minoría, que históricamente ha sabido construir un poder violento sobre el pueblo”. Por esto:

Manifestamos la necesidad de que los distintos sectores, contrarios al camino individualista que sigue nuestra sociedad, nos organicemos bajo un fin común: “la construcción de una sociedad más justa. El derecho a gobernarnos y no ser gobernados.”*

Hacemos un llamado a la organización, la manifestación, la asociación y coordinación entre los distintos grupos. Es necesario salir y recuperar los espacios que por derecho son también nuestros. Que construyamos nuevos pactos sociales. Que actuemos en libertad, por libertad.

El derecho a educarnos y no ser educados.

El derecho a adquirir y crear conocimientos de forma libre, sin que sean cuestionados simplemente por ser contrarios a las ideologías dominantes. Que no solo sirvan al consumo y el dinero. No tenemos el lucro como fin.

Nos manifestamos por la calidad de la educación Chilena, como estudiantes organizados de distintas áreas del conocimiento creemos de fundamental importancia la reunión, de los distintos participantes de la educación de estado, para tener una discusión a fondo sobre la problemática educacional y la construcción de una estrategia que le de calidad y equidad, sacándola de cualquier ideología de mercado y fortaleciendo el desarrollo del conocimiento.

Es fundamental la desvinculación absoluta de cualquier actividad lucrativa y la educación, ya que su presencia en el actual sistema solo ha generado un método de enseñanza basado en la competencia.

Creemos como primer paso de importancia, para romper el negocio de la educación que esta sea gratuita y de calidad. Para esto debe haber una mayor inversión desde el estado en la Educación Pública, lo mismo que en la salud y otras áreas, contemplando también los salarios que se entregan actualmente en las Universidades y otras Instituciones, ya que estos no son realmente ecuánimes, y potencian la segregación social en las mismas casas del conocimiento.

Que la participación en la toma de decisiones sea Democrática, con sus participantes directos a través de gobiernos Cuatriestamentales, sin juntas Directivas, sino Consejeros que la misma comunidad designe para tal fin y no el gobierno de turno.

Se nos aleja de la esencia de la sociedad , potenciando al individuo, alienando, generando desconfianzas. Y es en este punto donde creemos fundamental el rol de la educación. Porque la educación es la trascendencia de ese ser colectivo al que llamamos cultura, desde la comunidad. Es el interés colectivo y no el individual. Y desde que empleamos un falso modelo de representatividad hemos entregado a algunos pocos el control sobre cada aspecto de la vida.

Debemos educar para ser comunidad, educar para equidad. Educar para tener decisión y contribuir a una nueva sociedad.

Aprender de nuestros Pueblos Originarios como es el caso de los Mapuche que hoy con territorios militarizados, secuestrados, se mantienen en la más extrema lucha, contra un estado que solo se preocupa de proteger a esa minoría dominante, que se enriquece, contamina y mata. Pero se criminaliza al que por derecho debe ocupar la tierra, acusándolo de terrorista.

Reiteramos el llamado a la movilización colectiva, a la manifestación y la acción. Que no nos sigan abusando simplemente por permitírselo.

E. O.L

Estudiantes Organizando Lucha

EZLN al Pueblo Rebelde de Chile... En Memoria de Miguel Enríquez

Desde Chiapas

MÉXICO | 8 DE OCTUBRE DE 2009
FUENTE: REVISTA MARIATEGUI

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Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Octubre del 2009.

Al Pueblo de Chile:
A la Juventud Chilena:

Hermanos y hermanas de Chile.

Les hablo a nombre de las mujeres, hombres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, indígenas mayas en su inmensa mayoría, que resistimos en las montañas del sureste mexicano contra el neoliberalismo y por la humanidad.

Reciban todos y todas, jóvenes chilenos, nuestro saludo zapatista.

Agradecemos a los hermanos y hermanas que hoy nos dieron la oportunidad de que nuestra palabra llegue hasta el Chile rebelde.

Pedimos para ésta nuestra palabra, un lugar en su rabia de ustedes, en su dolor y, sobre todo, en su esperanza.

No voy a hablarles de los zapatistas mexicanos, de nuestra lucha, de nuestros anhelos, de nuestros sueños, de nuestras pesadillas, de nuestra resistencia. Después de todo, comparados con los hombres y mujeres, particularmente los paridos por estas tierras, que han iluminado los cielos de Latinoamérica, los zapatistas seguimos siendo aún una lucecita débil y lejana.

No, nuestra palabra es ahora para unir nuestro saludo y nuestro homenaje a un latinoamericano, a un chileno del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, caído en combate contra la dictadura pinochetista el 5 de octubre de 1974.

Hoy nuestra palabra es para saludar a Miguel Enríquez Espinosa.

Y lo saludamos hoy, hoy que bajo los cielos de América Latina, ésa que duele del Bravo a la Patagonia, los poderosos nos ponen en las manos un puñito de polvo y nos dicen: "Esto es lo que queda de tu patria".

Y hoy, esos mismos, los de arriba, nos muestran las imágenes de la geografía que han impuesto en parte de nuestros suelos:

Donde había una bandera, hoy hay un centro comercial.

Donde había una historia, hoy hay un puesto de comida rápida.

Donde florecía el copihue, hoy hay un páramo.

Donde había memoria, hoy hay olvido.

En lugar de justicia, limosna.

En lugar de Patria, un montón de escombros.

En lugar de memoria, inmediatez.

En lugar de libertad, una tumba.

En lugar de democracia, un spot publicitario.

En lugar de realidades, cifras.

Ellos, los de arriba, nos dicen: "Éste es el futuro que te prometimos, disfrútalo".

Eso nos dicen y mienten.

Este futuro se parece demasiado al pasado.

Y, si miramos con atención, tal vez veamos que ellos, los de arriba, son los mismos de ayer.

Los que, igual que ayer, hoy nos piden paciencia, madurez, sensatez, resignación, rendición.

Esto ya lo hemos visto, lo hemos oído antes.

Los zapatístas recordamos. Sacamos la memoria de nuestras mochilas guerrilleras, de nuestros bolsillos de los uniformes de campaña.

Recordamos.

Porque hubo un tiempo en que toda la América Latina estaba aquí nomasito.

Bastaba estirar la mano y se tocaban los corazones de los pueblos latinoamericanos.

Bastaba voltear un poco la mirada y ahí estaban el relámpago desparramado del Amazonas, la cicatriz indeleble de los Andes, el soberbio estar del Aconcagua, la interminable Tierra de Fuego, el siempre inquieto Popocatépetl.

Y con ellos estaban los pueblos que les dieron nombre y vida.

Porque hubo un tiempo en que Chile y todos los países de la América Latina quedaban más cerca de México que el imperio que, desde el norte geográfico y social, impone lejanías a quienes compartimos la vecindad de la historia.

Hubo un tiempo.

Tal vez todavía es ese tiempo.

Hoy, como ayer, el dinero hermana soberbias.

Hoy, como ayer, de la mano de las poderosas transnacionales, el poder militar extranjero pretende hoyar nuestros suelos, a veces embozado en uniformes de ejércitos locales, o con asesores, embajadas, consulados, agentes encubiertos.

Hoy, como ayer, esos dineros intentan comprar certificados legales de impunidad para los gorilas que les sirvieron y que, siempre lo supimos, cuando decían "Patria" no hablaban de Chile, de Argentina, de Uruguay, de Bolivia, de Brasil. No, la bandera que saludaban era la de las barras y las turbias estrellas.

Hoy, como ayer, el norte revuelto y brutal cerca y pretende asfixiar esa solitaria estrella de dignidad que brilla en el caribe.

Hoy, como ayer, los gobiernos de algunos de nuestros países le sirven de triste comparsa en el innoble empeño de doblegar al pueblo de Cuba.

Hoy, como ayer, el imperio que se abroga el papel de policía mundial y atropella leyes, razones, pueblos, es el mismo.

Hoy, como ayer, quien pretende desestabilizar a gobiernos legales y legítimos, pero que no le son subordinados (ayer Chile, hoy Venezuela, siempre Cuba), es el mismo.

Hoy, como ayer, aquel sistema que se erige sobre la mentira, el engaño, el fraude, la dictadura del dinero, pretende damos lecciones de democracia, de libertad, de justicia.

Hoy, como ayer, quien democratiza el dolor, la miseria, la muerte para los pueblos de nuestra América, es el mismo.

Hoy, como ayer, quien persigue, quien tortura, quien encarcela, quien mata, es el mismo.

Hoy, como ayer, se nos hace la guerra, en veces con balas, en veces con programas económicos, siempre con mentiras.

Hoy, como ayer, el terror real, el que de arriba viene, llama al dios para justificarse.

Hoy, como ayer, se pretende ocultamos que sí, que es un dios quien los alienta, pero es el dios del dinero.

Hoy, como ayer, en algunos países los pusilánimes son gobiernos.

Hoy, como ayer, las claudicaciones se disfrazan con argumentos complejos, encuestas, trajes de marcas exclusivas, espejos vueltos del revés.

Tal vez todavía es ese tiempo.

Tal vez no.

Porque hoy, el nuevo y complicado ropaje con el que se viste la brutalidad de la ganancia para los menos, a costa de la pérdida para los más, lleva adelante una verdadera guerra mundial contra la humanidad.

Naciones enteras son desvastadas.

Se conquistan territorios.

Se reordena la geografía mundial.

Se derrumban las fronteras para los dineros y se alzan para los pueblos.

Las culturas históricas de nuestros pueblos tratan de ser suplantadas por frivolidades instantáneas.

En algunos países, en lugar de gobiernos nacionales hay gerencias regionales.

Se malbaratan los recursos naturales, la tierra, la historia; y sobre las cordilleras que zurcen y unen América desde el sur del Bravo hasta la Tierra de Fuego, quieren plantar un letrero que anuncia, que advierte, que amenaza: "Se vende ".

Los pobres, los desposeídos, es decir, quienes forman la inmensa mayoría de la humanidad, son confiscados y clasificados.

Confiscados de su dignidad, clasificados en las periferias de las grandes ciudades, en las orillas de los programas gubernamentales, en los rincones del futuro que ahora se decide, en algunos países, no en los parlamentos o en las casas nacionales de gobierno, sino en las juntas de accionistas de las multinacionales.

Hoy la explotación es más brutal que nunca antes en la historia de la humanidad, hoy el cinismo es credo filosófico de quienes pretenden gobernar el planeta, es decir, de quienes tienen todo, menos vergüenza.

Hoy la guerra contra la humanidad, es decir, contra la razón, es más mundial que nunca antes.

Hoy la guerra es en todos los frentes y en todos los países.

Si ayer era un deber oponerse, luchar, resistir frente a la estúpida lógica de la ganancia, hoy es, simple y llanamente, un asunto de supervivencia individual, local, regional, nacional, continental, mundial.

Hermanos y hermanas de Chile:

Hubo un tiempo en que toda la América Latina quedaba aquí nomasito.

Tal vez todavía es ese tiempo.

Tal vez la memoria colectiva que, como latinoamericanos nos da identidad, tome nombres y fechas en el calendario para decir, para decimos, que hay una patria más grande que la que nos da bandera.

¿Con cuántos nombres se viste el calendario del dolor de nuestras tierras?

Sí en nuestra América, Ernesto Che Guevara es uno de los nombres con el que Octubre se levanta, el calendario de los de abajo que somos se ilumina cuando se llama Turcios Lima y Yon Sosa en Guatemala, Roque Dalton en El Salvador, Carlos Fonseca en Nicaragua, Camilo Torres en Colombia, Carlos Lamarca y Carlos Marighela en Brasil, Inti y Coco Peredo en Bolivia, Raúl Sendic en Uruguay, Roberto Santucho en Argentina, César Yáñez en México.

Y sólo nombro a algunos de los muchos que decidieron en nuestra América Latina, en su tiempo y en su modo, ponerle un gatillo a la esperanza y que, a la dosis de ternura que nos exige Latinoamérica para amarla, agregaron una cierta dosis de plomo... y de sangre... su sangre.

El problema con todos esos que duelen en el calendario, es que no se van así nomás. No, al contrario, se van dejándonos como una deuda, como algo que debemos saldar para poder nombrarlos sin vergüenza, sin pena.

Hay quien señala que aquellos hombres y mujeres que tomaron y toman como camino la rebeldía armada tuvieron, o tienen, una fascinación por la muerte, vocación para el martirio, ansias mesiánicas; que sólo desean un lugar en las canciones de protesta, en las poesías, en los corridos populares, en las camisetas juveniles, en los puestos de souvenirs del turismo revolucionario.

Hay quien piensa y dice que las causas se derrotan cuando mueren quienes las luchan, es decir, quienes las viven.

Hay quien dice que el doloroso octubre latinoamericano rompió en pedazos la esperanza en Chile, en Uruguay, en Argentina, en Bolivia, en México, en toda la América Latina.

Puede que sea asi

Pero puede que no,

Puede ser que quienes, como Miguel, se armaron para decir "No", en realidad estaban diciendo "Sí" a un mañana entonces lejano.

Puede ser que quienes, como Miguel, pusieron fuego a su palabra, no lo hicieron para incendiar con la muerte, sino para iluminar la vida.

Puede ser que quienes, como Miguel, pensaron y dispararon, no lo hicieron para tener un lugar en el museo de la nostalgia revolucionaria, sino para que los pueblos, todos, tuvieran un lugar en el mundo.

Puede ser que el calendario en el que transcurra el mañana no tenga nombres o, mejor aún, tenga todos los nombres.

Porque puede ser que para eso fue que las ausencias que dolemos en cada mes latinoamericano, pusieron una crucecita en el calendario, como la que duele este 5 de octubre.

Puede ser, porque esas ausencias, en lugar del hueco, dejan las ganas de luchar la esperanza, que es así como nosotros los zapatistas decimos "cambiar el mundo ".

Puede ser.

Puede ser que la esperanza se alimente, como nuestra América, de la memoria.

Y puede ser que la memoria no sea otra cosa que el pegamento para volver a unir la esperanza que se ha roto en el calendario que nos imponen.

Puede ser que esa memoria, la que hoy nos convoca y vuelve a poner a la América Latina aquí nomasito, no sea una herencia que esos dolores nos legaron, sino un deber que nos marcan.

Puede ser.

Tal vez para saberlo es que estamos aquí, incluso los que no estamos.

Porque puede ser que el hoy no sea igual al ayer.

Un revolucionario chileno, de ésos que hacían temblar cuando empuñaban una guitarra, Víctor Jara, tal vez pensando en los tiempos que hoy cargamos, dijo, nos dijo, nos dice que "Es difícil encontrar en la sombra claridad, cuando el sol que nos alumbra descolora la verdad". Y dijo, nos dijo, nos dice. "Ojalá encuentre camino para seguir caminando ".

Y fue en tierras chilenas, hace mucho tiempo, que Manuel Rodríguez dijo, nos dijo, nos dice, como mostrando el camino, "Aún tenemos Patria ciudadanos ".

Y otro uno, también chileno, aquí nomás cerca y bajo la metralla que le buscaba el corazón, tuvo la entereza y sabiduría para decir, para decirnos, "más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor"

Puede ser que el hoy no sea igual al ayer.

Puede ser que se hayan aprendido las lecciones y, pronto, donde antes se emborronaban cuartillas en la historia latinoamericana, se enmendará la letra y terminará por leerse, con la claridad de quienes miran desde abajo, que "democracia" , "libertad" y "justicia" son palabras graves y que se acentúan en el corazón, es decir, en el lado izquierdo del pecho colectivo que somos.

Quisiera decir que venceremos, que no nos moverán, que el futuro será nuestro, que romperemos mil cadenas, que la libertad es un horizonte cercano; pero nosotros los zapatistas creemos que no será así porque lo depare un destino oculto o manifiesto, sino porque trabajemos y luchemos por ello.

Hermanos y hermanas:

Esto quiere decirles nuestra palabra:

Bien haya la vena abierta de América Latina que se llama Chile y que tiene en la sangre no a la ITT, no a la Anaconda Copper, no a la United Fruit, no a la Ford, no al Banco Mundial, no a Pinochet, ni a los nombres con los que ahora se visten unas y otros, sino a sus obreros, sus campesinos, sus estudiantes, sus mapuches, sus mujeres, sus jóvenes, su Víctor Jara, suVioleta Parra, su Salvador Allende, su Pablo Neruda, su Manuel Rodríguez, su Miguel Enríquez, su memoria.

Hermanos y hermanas de Chile:

Reciban todos y todas el saludo de quienes los admiramos y queremos, nosotros, los zapatistas mexicanos.

¡Salud Chile!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Octubre del 2009

P.D. Disculpen si mis palabras no han sido una arenga, como si lo fue la vida y la muerte de quien, treinta años después, hoy nos llama. En realidad nosotros sólo queríamos aprovechar este acto para pedirles a todos ustedes, humildemente, respetuosamente, que, en nuestro nombre, pongan un rojo copihue en la tierra que lo guarda, y que le digan a él que acá, en las montañas del sureste mexicano. Octubre también se llama Miguel